Insomnio en el embarazo: los remedios para dormir mejor

¿Por qué se duerme tan poco durante los meses de embarazo y cómo se puede mejorar esta condición? Insomnio en el embarazo: los remedios para dormir mejor El insomnio afecta a un alto porcentaje de mujeres en el embarazo. Es casi una condición normal debido a factores tanto físicos como psicológicos. De acuerdo con una reciente teoría el insomnio durante el embarazo sirve para acostumbrar el organismo y la futura madre a los primeros meses inmediatos al nacimiento, donde entre comidas, cólicos y cambios de pañales, descansar por la noche es a menudo difícil. 

Las causas del insomnio
En cada trimestre del embarazo pueden existir distintas causas que provocan insomnio. En el primer trimestre, por ejemplo, el descanso puede ser muy difícil debido principalmente a factores físicos: la madre tiene que hacer frente a esta nueva situación y orina con frecuencia, pero sobre todo debe hacer frente a las clásicas náuseas que a menudo, también aparecen de noche. 

El segundo trimestre debería ser el más propicio para el descanso porque se está mejor físicamente, pero con la cantidad de exámenes que deben hacerse, entra en juego la ansiedad y el estrés que atentan contra el sueño. 

Finalmente, en el tercer trimestre la imposibilidad de dormir se debe principalmente al vientre extremadamente grande que hace difícil encontar la posición correcta para dormir. El tamaño del bebé comprime la vejiga y el estómago, obligando también,  a despertares nocturnos frecuentes, para orinar o calmar los ataques de acidez. Sin considerar las patadas del bebé que cada vez se sienten más fuertes.

Es mejor prevenir que curar

Durante el día, las futuras madres deben tratar de estresarse lo menos posible y a la vez aprender a delegar. Para ello también es necesario escuchar a su cuerpo: incluso una siesta de 15 minutos, si el cuerpo lo requiere, puede ayudar a sentirse más relajada durante el día.
La alimentación también juega un papel clave. Comidas ligeras, ayuda no demasiado complejos y elaborados ayudan a mantener bajo control la acidez y la digestión. También es útil al llegar la noche seguir un ritual de relajación: un vaso de leche caliente con miel o una taza de manzanilla, y tenderse tranquilamente en el sofá, con una iluminación suave y en un ambiente silencioso. Es esencial mantener los mismos ritmos de sueño y vigilia e ir a la cama a la misma hora. Un poco de movimiento ligero, incluso un paseo durante el día, ayudará a llegar más cansada por la noche.

¿Cuál es el remedio?
El colchón no debe ser ni demasiado duro ni demasiado blando. La posición es importante, es mejor dormir con una almohada un poco alto o sobre el lado izquierdo con las piernas encogidas. También en este caso la alimentación puede ayudar: los cereales integrales  favorecen el reposo, la leche y el yogur contienen tripofano, de acción calmante, las bananas combaten los calambres nocturnos y contienen serotonina, una sustancia que induce el sueño. 
También es útil aprender técnicas de respiración para calmarse y asistir a un curso de parto para compartir ansiedades y temores con otras mamás. 

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